Bolivia día 4 Abril 23, 2008
Posted by Rodrigo in General.trackback
Si, ya se, me salté algunos días, pero no había tenido tiempo de dejar los que haceres del trabajo y acostarme temprano.

La Paz … muy dferente a cualquier ciudad de Chile, el centro de la ciudad es caótico en algunas horas de la mañana y de la tarde. Abundan los “Bolivianos”, furgones que hacen las veces de colectivos en la ciudad. Cada uno de ellos tiene un voceador que indica “claramente” el recorrido que hace. Hay una gran cantidad de estos vehículos y ciertamente es una cuestión de demanda, hay mucha gente que los prefiere a las Micros comunes, más lentas e incomodas.
Especifico “claramente” porque los voceadores hablan tan rápido que a veces cuesta entender lo que dicen, cada uno con su particular estilo y cuando se juntan 5 o 6 todos con su voceador gritando a todo pulmón, es muy dificil comprender.
Si ya conducir un vehículo en Florianópolis es difícil por las pocas indicaciones y señaléticas, pero no por el desorden, en La Paz es totalmente una pesadilla. Nadie respeta los semáforos, cualquiera cruza en medio de la calle y no se preocupa de lo que venga por ahí. Los conductores no tienen mucho respeto por los demás conductores, cada uno lucha por ocupar la mejor posición. Así mismo los peatones no tienen conciencia de que las esquinas se hicieron para cruzar cuando da verde y no en rojo.
Usar taxi, es muy barato para nosotros en esta ciudad. Una carrera desde el Paseo Ahumada hasta el Metro Repúplica, cuesta entre 5 y 8 Bs, unos 300 a 480 pesos chilenos. No usan taxímetro asi es que cada uno te fijará una tarifa segun estime conveniente.
La gente anda a su ritmo, no se apuran para nada. Es sumamente amable, e insistente, cuando de negocios se trata. Tratan de venderte todo lo que tengan a mano y a un precio inicial que puede ser irrisorio. Al igual que en Brasil, el muñequeo en el precio es muy importante. Vitrinear y una vez que hayas visto las posibilidades, transar los precios con firmeza.
El centro y el sur de la ciudad son totalmente diferentes, al contrario de Santiago, la gente que vive hacia el sur de la ciudad, en la parte más baja, es la que tiene mayor poder adquisitivo. Las construcciones allí contrastan impresionantemente con las precarias construcciones, casi sin terminar que uno divisa al viajar desde El Alto (donde está el aereopuerto) al centro de la ciudad.

El paisaje es bastante gris en el centro, pero en sus alrededores se aprecia más esa sequedad nortina de sus calles y del las formas que nos rodean dado que nos adentramos en un cañon formado en base a la eroción de la tierra cuando esta parte de américa aún era mar.
Es una ciudad de paso, que nos abre el camino para viajar a la laguna y a pueblos muy típicos a los que podemos acceder desde ahí.
Creo que en estos cuatro días, y aunque mis comentarios no parezcan, creo que le encontré cierto encanto a la ciudad. En ningún momento me sentí inseguro, andube con mi cámara si mayor preocupación que la de disfrutar las caminatas por el centro.
Quizás en un tiempo más, pase nuevamente por estas tierras y conozca más de sus encantos y pueblos cercanos.


















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